El portainjerto de vid, pie o patrón, es la planta en la que se hace un injerto. Ésta, desarrolla posteriormente las raíces con las que proporciona la nutrición mineral a la asociación patrón-variedad. Su uso viene dado por la resistencia a la filoxera. Después del ataque de filoxera, que dejó prácticamente sin viñas al viejo Continente Europeo, se empezaron a utilizar. Hoy, conocemos mucho más sobre ellos y utilizamos sus características para la viticultura moderna.

La elección del portainjerto adecuado es una operación clave, que puede comprometer el porvenir de la viña.

Antes de elegir un portainjerto, es necesario analizar la tierra, para determinar con precisión sus características.

Factores condicionantes:

  • Resistencia a la Filoxera
  • Compatibilidad y buena afinidad de la vinífera a injertar
  • Adaptación a las características del terreno
  • Resistencia a los nematodos
  • Calidad del material vegetal
  • Facilidad de multiplicación
  • Adaptación a las técnicas previstas

SO4

SO4

Este patrón se ha ido imponiendo en los últimos tiempos en muchas zonas vitícolas porque confiere a los injertos un desarrollo y una entrada en producción muy rápida y un gran vigor, que es capaz de mantener durante la vida de la plantación, contando además con que favorece la fructificación y adelanta la maduración.
Es bastante resistente a contenidos altos de caliza en el suelo, yendo muy bien en terrenos con subsuelo fresco y húmedo, pero la adaptación a suelos secos es bastante mala.
Es sensible a la carencia de magnesio y tiende a agravar los problemas de desecación del raspón.
Su resistencia a la salinidad es nula, y es resistente a los nematodos.

41 B

41B

Es uno de los patrones clásicos en razón, sobre todo, a su gran capacidad de adaptación a suelos calizos, ya que se cita una tolerancia de hasta el 40% de caliza activa.
Tiene un vigor medio y su sistema radicular está formado por raíces gruesas poco numerosas y carnosas que llevan pocas raicillas, lo que explica la lentitud del primer crecimiento; una vez conseguido éste y bien anclado en el terreno induce una gran producción en los injertos. Su ciclo vegetativo corto adelanta la maduración.
Se muestra medianamente resistente a la sequía y en suelos con subsuelo húmedo sufre debilitamientos importantes.
Su resistencia a la salinidad y a los nematodos es nula.

110 Ritcher

R110

Actualmente es el portainjerto más difundido en la viticultura española porque es capaz de adaptarse a situaciones muy variables, pudiendo dar incluso en años de sequía unas cosechas importantes.

Es vigoroso, aunque el desarrollo del primer año es algo débil.

Presenta una resistencia a la caliza activa en torno al 17%, tiene un sistema radicular menos penetrante que el R 99, permitiéndole acomodarse a suelos poco profundos, compactos, secos e incluso con subsuelo húmedo, aunque soporta mal una humedad permanente en el terreno.

161-49 Couderc

161-49

Es un portainjertos que se ha utilizado mucho en España, sobre todo por su buena adaptación a terrenos calizos.

Es de vigor medio y proporciona al injerto una producción regular y un ligero adelanto en las fechas de maduración.

Va bien en terrenos arcillosos frescos que no se desequen excesivamente.
Su resistencia a la salinidad es nula. Es sensible a los nematodos.

1103 Paulsen

P1103

Debido a su gran vigor y al buen arraigo después del transplante ofrece un desarrollo rápido de las nuevas plantaciones lo que permite en la mayoría de los casos el poder injertarlos el mismo año de su plantación.

Ha dado buenos resultados en terrenos pobres y secos, así como en suelos arcillosos compactos, que se agrietan con la sequía estival, aunque va mejor en suelos de compacidad media con subsuelo fresco o húmedo, con tal que no se encharquen demasiado en primavera.

Es uno de los patrones que presentan una mayor tolerancia a la salinidad en el suelo.

140 Ruggeri

140RU

Patrón muy vigoroso que se caracteriza por su buena adaptación a los suelos calcáreos y su elevada resistencia a la sequía. 
Se aconseja su utilización en suelos calcáreos, secos, poco profundos, superficiales y pedregosos. 
No se recomienda en suelos húmedos. A causa de su gran vigor tiende a retrasar el ciclo vegetativo y la maduración.
Tampoco es conveniente emplearlo en suelos muy fértiles o con variedades que presenten una tendencia natural al corrimiento ya que debido a su gran vigor podría inducir bajos rendimientos en algunas variedades.

Resistencias de los portainjertos

tabla-resistencia-portainjertos